Al rojo vivo
Hacer el ridículo alguna vez es algo por lo que hay que pasar de vez en cuando, aunque en algunas personas este sentimiento es más frecuente que en otras.
Una de las veces que más ridículo me sentí fue en una estación de esquí, estaba aprendiendo a esquiar en un cursillo que organizaba el colegio. Me monté en el telesilla para subir donde habíamos quedado para dar comienzo la clase y claro, no vi necesario ponerme los esquís hasta que no estuviera allá arriba, además no los controlaba del todo bien. (Craso error)
Hay que decir que el telesilla frena mucho o bastante justo en el momento de bajarse y que da tiempo de sobra pero eso para alguien que solo se había montado 2 veces en uno no se ve tan fácil, así que apenas 2 segundos antes de que hiciera la gran frenada apoyé la bota de esquí en el suelo y tropecé con el telesilla que hizo palanca con la bota y mi cuerpo. Cuando quise rectificar ya estaba debajo del telesilla que detuvo uno de los trabajadores y con unas 100 personas mirando, al menos unas 50 eran de clase mas todos los que esperaban sentados en el telesilla mirando a lo lejos cómo un torpe se espetaba contra la nieve a menos de un metro del fin del viaje.
Me levanté como pude, lo más rápido posible y con una de las caras más rojas que jamás haya sentido, más incluso que la mayor quemadura solar playera de mi historia.
En fin, intenté olvidar lo sucedido pero mis piernas no dejaron de temblar en todo el día y me duró un mes el recuerdo de la cara de ahí va un patoso que me dedicó el operario que paró el sistema.
Ya lo saben amigos, ¡no se monten sin sus esquís! Póntelos, pónselos.
P.D.: He hecho muchas pifias a lo largo de estos años, a lo mejor me animo y cuento alguna más en posteriores entradas pero no sé si quiero que esto se convierta en un serial
URL TrackBack para este post:
jajaja
esa anecdota es buena, y no la conocia!!!
a mi se me olvidan todas esas cosas, menos mal!! porque la sensacion momentanea es fatal, pero no hace mucho me paso algo q aun recuerdo..
bajé en el ascensor 8 plantas con un vecino q no se porque estraña razon me miraba de arriba a abajo¿?llegamos a la calle y yo sentí una especie de corriente por una parte de mi cuerpo situada por debajo del hombligo....SI, llevaba la cremallera absolutamente abierta, y ese día..mis prendas intimas..eran rosa chillón¡!, intenté subirla disimuladamente mientras caminaba al lado de mi vecino hasta que caí en la cuenta que la cámara de vigilancia, y los del bar de enfrente me miraban..o eso sentí yo, me dí la vuelta sin pensarlo y me metí de nuevo al portal como si hubiera perdido algo...y salí de nuevo al minuto con la cara roja y la bragueta subida!!