Ñoño o no ñoño
En el pasillo. Justo al lado de su clase se cruzaron tan cerca que temieron que el otro descubriera el sueño con el que habían pasado la noche, ése que les impedía poder pensar en nada más. Esa noche habían descubierto que su sangre circulaba con más vida cada vez que se acercaban, que hasta los insectos se aceleraban de la emoción por verles juntos. Que los enamorados se querían más sólo con las caricias de sus miradas.
Aun no lo sabían pero aquella noche sus sueños firmaron un acuerdo y vivir así para siempre de las mismas ilusiones y compartir todas las dificultades. Aun no lo sabían pero hasta sus relojes se habían sincronizado desde ese mismo día.
El día en el que a él le salió un “¿cómo estás?” en lugar de la frustrada mueca silenciosa de todas las mañanas, ella no supo qué decir ruborizada por haber descubierto la voz que sería su canción de amor preferida para siempre, y miró al suelo. Desolado y avergonzado por haber tenido aquella imagen especular de felicidad correspondida, se sintió como el nominado al que todo el mundo le dice que es el mejor y el foco de ganador nunca llega a iluminarle.
Aquel día se prometió no volver a mirarla, por miedo a lo que ella pudiera pensar de él, se prometió soñar que rompería aquel acuerdo de intenciones futuras y olvidar aquel brillo tan especial, aquellos ojos que habían hecho que esos días pasaran a la historia como los más bonitos y esperanzadores de su vida, esperanza rota por unas palabras que nunca llegó a pronunciar pero que salieron solas desde lo más profundo de su alma.
Nunca más volvieron a verse. Al terminar el instituto ninguno de los dos se acordaba de aquellos días de turgor emocional y años más tarde se cruzaban sin reconocerse cada mañana en el mismo portal donde uno vivía independizado y ella fregaba las escaleras para ganar un dinero extra, más que necesario para sacar adelante el regalo que la naturaleza le hizo una noche, la misma en la que a su reloj le dio por pararse y no volver a latir jamás.
P.D.: La historia es inventada, no tiene nada que ver con el autor, ahórrense los vaciles pertinentes, favor que se agradecerá.
Joder. Qué guapa. YO no sé hablar de estos temas sin ponerme ñoño y recurrir a tópicos,pero tú lo has hecho de puta madre :-D
hombre ñoño tp, pero siendo tu, como minimo es poco habitual
yo no sabria hablar de chicos/ amor/ sexo/ historietillas y derivados inventandome los personajes y acontecimientos
saluditos
Joe Manuel un halago tuyo bastará para sanarme. ;)
Idun: Lo del reloj podría ser pero me parece que el suyo era el mítico Casio digital, de toda la vida, ése que tiene luz y todo. Jaja. Un saludo y no quieras saber más, no vayamos a ahondar en su dolor! :P
Ursuleres:sí que se te ocurriría sí, ya te digo yo que sí. Y sí, es tan poco habitual viniendo de mi que por eso es inventada.:P
Ah, la verdad de las ficciones, oculta en un lugar recóndito...
El reloj Casio, por supuesto (es el mejor reloj de la historia) :p
Ñoño :-p, pero muy guapa, me gusta más con este final, aunque me imaginaré que él vive independizado pero infeliz y ella fregando su portal para ganar un poco más de dinero, pero bastante más feliz que él :-p
Q dices de ñoño está muy bien.Si te ha salido de dentro es bueno q lo pongas por aqui y lo compartas. Besitos desde los madriles.
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Tal vez el reloj sea de cuerda...Y todavía este a tiempo de ponerlo en hora, no? Sé que es inventada, pero metiéndose en la historia es imposible no hacerse preguntas! :P Un besote!